“COMO DECÍAMOS AYER”

Tras haber sido expulsado en los años 70′, Enrique Dussel recibió el Honoris Causa en su propia casa.

Por Sol Frasca Tosetto

Volver,
con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir, que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.

                Volver – Carlos Gardel

Nacido en La Paz, el interior del interior, Enrique Dussel recuerda a sus pagos con un amor inigualable. Habla de lo que significa la entrega del Honoris Causa, y en honor a su madre, porteña y tanguera, recuerda a Carlos Gardel y su tango “Volver”.

El paceño arrancó su exposición citando a Fray Luis de León: “Como decíamos ayer” fue la frase inaugural del español al recuperar su cátedra en Salamanca tras cinco años de prisión. Y con eso las lágrimas se volvieron incontenibles. Así, un 16 de noviembre del 2018, Dussel vuelve a formar parte de la comunidad universitaria de la UNCuyo, agradecido profundamente, pero sin dejar de recordar a aquellxs, que desde su casa de estudios, la Facultad de Filosofía y Letras, tanto ayer como hoy, quisieron silenciarlo.

Pero este acto no era meramente emotivo. A sus 84 años, más lúcido que nunca, vino a revolotear el gallinero. Entre chistes, risas, aplausos y cuerpos movilizados, pasando de la Religión a la Política, a través de su crítica al eurocentrismo y la inventada “Modernidad”, Dussel nos brinda algunas pistas de por dónde interpelarnos en tiempos difíciles.

A sabiendas de que leer en tiempos agitados a veces se vuelve un privilegio, trataté de realizar ciertos recortes de su conferencia, pidiendo perdón de antemano ante posibles tergiversaciones, pudiendo leerse de a partes o tomando solamente los temas de mayor interés para cada unx.

Un Licenciado ignorante

“Si critico tan fuerte el eurocentrismo, es más que nada una autocrítica” nos decía al recordar su juventud, siendo ya licenciado, donde desconocía todo aquello que fuese externo a Europa. Al viajar por el mundo descubrió el encubrimiento del “otro”, ese “otro” que no era más que él mismo. Desde ese lugar, es que hace un fuerte llamado a reformar los currículums de las Universidades, que siguen reproduciendo este eurocentrismo que forma profesionales “incapaces de leer un diario”.

Dussel honoris causa
Foto: Unidiversidad

Una nueva filosofía

Luego de su primer cachetazo de realidad en relación a su formación eurocéntrica, Dussel vuelve a una Argentina convulsionada: la ebullición político-social que estaba pasando en el país, entre la dictadura de Onganía y el Cordobazo, terminó de reafirmar la necesidad de una nueva filosofía. “Levinas nos hizo aterrizar en la política, pensar al pobre, a la víctima” dice Enrique Dussel, al hablarnos del comiendo de la Filosofía de la Liberación, de la cual es parte fundante.

América Latina: síntesis única

Acá es donde la conferencia se vuelve todavía más interesante. Dussel plantea a América Latina como una síntesis única, tan única, que ni Asia, África o EUA, pueden compararse. Tomando a Paul Ricoeur hablará de los núcleos éticos-míticos de las culturas. Un núcleo ético mítico es sino el complejo orgánico de posturas, concretas de un grupo ante la existencia. No es sólo una visión teórica del mundo, sino también una postura existencial concreta, un modo de comportarse. Entonces:

¿Cuántos núcleos están en el horizonte de Nuestra América?

Primer núcleo ético-mítico: Pueblos originarios

Para empezar, nos explica que los grandes pueblos americanos tenían grandes filosofías o mitos racionalizados. Así, al plantearse el origen y organización del Universo, el número “2”, representando la dualidad, era fundamental: si vemos ciudades como Quito, Cuzco o México, la organización física de la ciudad está atravesada por este concepto, pero esto también puede verse en la filosofía china (tal vez con uno de sus símbolos más conocidos: el yin yang), japonesa, mongola. Es decir, que, en la época del Paleolítico, 30000 años atrás, el Pacífico era el lugar central de ese mundo cultural y América Latina, era el extremo oriente del extremo oriente. Entonces, si queremos estudiar a América Latina, en la historia universal, es fundamental analizar este primer núcleo clave que empieza en el desierto de Gobi y tiene como centro el Pacífico. Así que si un día te despertás hablando chino mandarín, que no te sorprenda.

Segundo núcleo ético-mítico: Indoeuropeo

Desde las estepas al norte del mar negro y el mar caspio, veintiséis siglos antes de Aristóteles, surge el segundo núcleo. El filósofo mendocino rescata a la filosofía egipcia, de la cual se nutren las grandes preguntas de los fenicios y presocráticos. Si lo vemos así, los griegos, más que los primeros, estarían bien atrás en la cola de la filosofía universal. Es por esto que, para romper el eurocentrismo, también es importante, según Dussel, romper el helenocentrismo filosófico. A su vez, si te interesa conocer un poco más sobre sexualidad, virginidad y celibato, Enrique nos invita a conocer a Plotico, un egipcio que tranquilamente podrías encontrar en la marchas de #ConMisHijosNoTeMetas.

Tercer núcleo ético-mítico: Semita

Dussel humanismoDesde el desierto arábigo, donde surgen los primeros nómades (los pastores), se expande el tercer núcleo. Núcleo que va desde el Atlántico, con Marruecos, hasta el Pacífico, con Filipinas, este núcleo es fundamental para entender la periodización que Europa quiso y supo imponer, sobre la historia universal. ¿Por qué? Porque la llamada “Edad Media” esa época “oscura”, en realidad, se trata de una Europa subdesarrollada y excluida del sistema mundial. Esta oscuridad, se debe en realidad, a que “la luz” se encontraba en otro lado. Son los árabes quienes aíslan a Europa, y si te interesa saber más sobre esa luz, googlea sobre la “Casa de la Sabiduría” en Bagdad. Pero ojo, cuando hablamos del núcleo semita, te estamos hablando de algo de lo que conocés bastante más de lo que pensás.

La espada y el evangelio

Esta parte de la historia ya te debe sonar más. Pero Dussel agrega algunas reflexiones en relación a lo anterior. Colón, Cortez y Pizarro no son más que la síntesis del pensamiento indoeuropeo y del pensamiento semita. Este último, con el cristianismo y, particularmente, con el catolicismo. El núcleo indoeuropeo se ve notoriamente desde el habla castellana, derivación latina (Iberia).

Cristo vs. el cristianismo

La base del cristianismo es la crítica al poder del Imperio Romano y a la fetichización del Templo. Cristo, el mesías, va contra la ley, la Torá. ¿Te suena raro? Lógico. El tema fue, que cuatro siglos después, los mesiánicos se constituyen en el fundamento del imperio. Fundamento del Estado, según Hegel. Es por esto que el cristianismo se contradice a sí mismo. Pero ahí no termina la contradicción, la segunda inversión del cristianismo, Dussel la ubica en el siglo XV, cuando este pasó de justificar al Imperio, a transformar esa Europa en el centro del Sistema Mundo. Así que, reflexionando un poco con la coyuntura, Jesús sería el primero en calzarse el pañuelo naranja, fíjate cómo te quedó el ojo.

Descolonizar epistemológicamente nuestra visión del mundo

Es la tarea. Comprender, que la Modernidad es, por un lado, UN tipo de subjetividad, y que las “Edades” que te hacían aprender para lección oral en la escuela, no son más que una versión de la historia universal, no la historia universal. A su vez, este tipo de subjetividad está acabada, en crisis, y la hegemonía está cambiando de dueño: se viene China.

El principio material de afirmación de la vida

Retomando la influencia egipcia, Dussel la contrapone a la filosofía griega, de la contemplación. Analizando la resurrección planteada por los egipcios, haciendo un paralelismo con el evangelio del cristianismo, llega hasta “El origen de la familia” de Engels. ¿Qué pueden tener en común? La afirmación de la corporalidad viviente, concepciones que retoman las necesidades básicas del hombre: la comida, la bebida, la vestimenta, el techo. Materialistas de pura cepa.

Dussel auditorio
Foto: Unidiversidad

Naturaleza, tecnología y suicidio colectivo

Walter Benjamin dice “Estamos destruyendo las condiciones de reproducción de la vida”, en su crítica al “progreso”. Por su parte, Dussel agregó que “a la naturaleza la compraron, la vendieron, la mataron, la estrujaron. Ahora la naturaleza responde.” La “civilización moderna” es la causa de destrucción de la posibilidad de la vida, el problema no es la tecnología, sino el criterio por el que el capital elige la tecnología: la competencia. Es por esto, que estamos ante un “Suicidio colectivo”, porque el capitalismo no puedo limitarse a sí mismo.

Marx, más vigente que nunca

Ya cerrando, el mendocino hizo referencia a la actualidad del país y dijo que “Argentina está en manos de un capitalista que explota al Estado”. Por esto, retomó al alemán, por su crítica racional y sociológica sobre el capital. “Hay que leer a Marx para no ser ingenuo, aunque sea. Y si sos marxista, para no ser ortodoxo”.

Transmodernidad y política

Dussel no habla de post modernidad, sino de transmodernidad: palabras nuevas, desde nuestra filosofía, a las cuales Europa desconoce y nos pregunta: “Hemos pasado a dirigir la orquesta” afirmó. Es ahí donde retomamos la afirmación que establece a América Latina como una síntesis única. Los diversos núcleos ético-míticos que confluyen en la Región, son claves interpretativas para sentarnos a repensar la filosofía, y de su mano, qué camino seguir. En relación a esto, no podía dejar de hablar de la política. “El político no puede no cometer errores, pero sí debe tener un método para no repetirlos” nos dice.  Realza la necesidad de la política, como el único camino hacia la justicia estableciendo que “Otro mundo es posible o es posible, también, el suicidio ecocida”. Finalmente, insistió con el hecho de que “Hay que ponerle el freno a la modernidad: los pueblos originarios existen, y nos dan ejemplos”.

Así pasaron más de dos horas, en un auditorio que, si Dussel lo pedía, trasnochaba ahí mismo escuchándolo. La entrega del Honoris Causa para un gran pensador que eligió el exilio exterior para no enmudecer, nos dejó muchas preguntas que, por respeto al mismo, debemos incorporar en nuestra cotidianidad. “Esta universidad era mi corazón” nos decía el filósofo quien desde sus 12 años hasta el exilio rondó por los pasillos de la UNCuyo, ahora nosotrxs le decimos “Dussel está en el corazón de la UNCuyo”, porque su obra no sólo se lee, su obra interpela tanto racional como emocionalmente, porque, a pesar de la distancia, Dussel ha seguido resistiendo desde las trincheras que se niegan a olvidar, que lo entienden como una herramienta fundamental para re-pensar nuestramérica. “Toda acción política necesita un humanismo” insiste Dussel, es esencial llevar su filosofía, como bandera.

¡Gracias Profe, nos vemos la clase que viene!

Dussel clase

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: