CEMENTERIO EXQUISITO PARA UN ORGULLO A MEDIAS

Por Enjambradas

el productivismo capitalista es una máquina de generar enfermas
desde mi cuerpo enfermo te grito
desde el pánico bochornoso del cuerpo que no se encuentra
desde las caricias que sí
la herida heteropatriarcal capitalista nos desgarra
¿es una herida que viene de afuera?

seño, ¿por qué no me puedo vestir así?
¿qué tiene mi ropa?
fui un chico hasta que dejé de ser un chico
y esa imagen es mi reflejo
le pregunté a mi papá si su dios también se mira en el espejo a veces
pero el espejo no se mira a sí mismo:
porque el reflejo es doloroso
su inmaterialidad me congela el aire y el flujo

el odio que nos germinaron no creció en espinas sino en jarilla
la herida que solo un respirar sonoro puede sanar
exhalación que suena en grito
de rabia, de orgasmo, de alegría
si me das la mano comienza a recomponerse en mí todo lo que hay de dolor
(ay)
la herida
más que instalarse para dejar algo es una ladrona

la marca ajena, la herida propia
la potencia nuestra
lesbiana porque duele

lo que se nombra existe: torta
lo que no, también: placer.
pero ¿cómo plasmamos en nuestras éticas lesbicas nuestra pasión política?
¿qué calles queremos pintar hasta que haya primavera?
¿qué música nos recuerda nuestra voz y la rabia?
¿qué ritmos nos movilizan?

sostenemos la vibración y el latido
sostenemos la ebullición
la sostenemos hasta quemarnos
pero ya no nos queremos quemar más
queremos dejar de hervir para hornearnos juntas

no sentimos orgullo
sentimos rabia
y de ahí surge nuestra saliva
para escupirles en la cara
a quienes nos vienen a querer tapar la boca
disciplinar el cuerpo
y automatizar el deseo

ensayamos otros mundos como herramientas de lucha
porque no podrán vaciar nuestras vidas de su potencia afectiva
exigimos una educación crítica para nuestras sexualidades
afirmamos nuestros deseos aplastando la moral
porque el fuego que nos corre no se apaga con su agua bendita
llena de pedofilia y cianuro
fuego propio de este desierto que es nuestra casa
que no se negocia

cuerpando fuerte con calorcito en el vientre
el calor de nuestra carne emerge inevitable
y la sangre que palpita, es la sangre también derramada
sangre de nuestras ancestras, de las compañeras, la propia.

¿qué vidas queremos seguir viviendo?
¿qué vidas podemos seguir viviendo?
¿cómo hacerlo en el abismo del destierro?
a la policía no le tememos tanto como al miedo
entonces
¿cómo desterrarnos juntas del miedo?

quiero marchar con vos y que me vibren hasta las uñas
en un encuentro con tu extrañeza
magnético e hipnótico
quiero quedarme sin aliento en una cama con vos
aplastame que me gusta
cerca de la rebeldía
cerca del enjambre

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