EVITA: 100 AÑOS COMO BANDERA HACIA LA VICTORIA

Por Pau Reta*

En nuestro país, lamentablemente, la participación política de las mujeres sigue teniendo un techo, sobre todo en el Estado y sus tres poderes. Si bien nuestra presencia crece gracias a la lucha feminista y a medidas como la ley de paridad, a las mujeres nos sigue costando mucho más que a nuestros compañeros varones llegar a los lugares de poder y decisión.

Evita, apodada así cariñosamente por el pueblo argentino, es nuestra referencia en este sentido. Lejos de ser simplemente “la primera dama”, a 100 años de su natalicio, nos sigue inspirando en la lucha por los derechos cívicos y políticos de las mujeres.

Innecesariamente se sigue discutiendo si Eva Duarte fue o no feminista. ¿Lo sería en este momento? ¿Apoyaría la legalización del aborto?. No creo que sean preguntas con respuestas relevantes, porque no quedan dudas que fue la gran cristalizadora de la inmensa lucha del sufragio femenino. Aquella campaña empezó con discursos radiales que Eva transmitió por diferentes radios. El primero fue en febrero de 1946 con frases conocidas como “la mujer debe afirmar su acción, la mujer debe votar”. De esta manera fue construyendo su liderazgo y capitalizando una gran lucha de compañeras feministas que no debemos olvidar: Alicia Moreau, Julieta Lanteri, Alfonsina Storni, etcétera. Evita fue la cara del voto de las mujeres.

La ley 13.010, o la Ley Evita, fue realidad en septiembre de 1947, y establecía que “las mujeres argentinas tendrán los mismos derechos políticos y estarán sujetas a las mismas obligaciones que les acuerdan o imponen las leyes a los varones argentinos”. Ante una Plaza de Mayo repleta de mujeres, Eva pronuncia un discurso emblemático: “Recibo en este instante de manos del Gobierno de la Nación la ley que consagra nuestros derechos cívicos. Y la recibo, ante vosotras, con la certeza que lo hago en nombre y representación de todas las mujeres argentinas, sintiendo jubilosamente que me tiemblan las manos al contacto del laurel que proclama la victoria”.

Sin títuloSi bien existía cierta subordinación a la figura de Perón, desde el partido se impulsó a mujeres de toda la Argentina hacia la militancia. La meta no era cuestionar el patriarcado ni deconstruirse como ahora, sino formar y organizar mujeres líderes a lo largo y a lo ancho del país. Además, Eva nos enseñó que las mujeres también podemos hacer política; al ser constantemente oprimidas por el sistema patriarcal, plasmamos la política desde otro lugar. Su objetivo era hacer política para lxs pobres, para lxs más desprotegidxs, algo muy olvidado en la actualidad de nuestro país. Ella construyó un puente de diálogo directo con obrerxs y trabajadorxs, o como lxs llamaba ella, los descamisados.

Sin ser ciudadanas, sin votar, sin participación política no existiría posibilidad alguna de disputar el poder para convertir en derechos nuestras luchas y terminar con la opresión. Por eso Evita es nuestra inspiración y la recordamos y abrazamos fuerte por abrirnos este camino hoy transformado en feminismo popular.

En cada lucha del presente seguirá resonando el fragmento de aquel emblemático discurso del 23 de septiembre de 1947 con Evita desde el balcón de la Casa Rosada: “Ha llegado la hora de la mujer que comparte una causa pública y ha muerto la hora de la mujer como valor inerte y numérico dentro de la sociedad. Ha llegado la hora de la mujer que piensa, juzga, rechaza o acepta, y ha muerto la hora de la mujer que asiste, atada e impotente, a la caprichosa elaboración política de los destinos de su país, que es, en definitiva, el destino de su hogar. Ha llegado la hora de la mujer argentina, íntegramente mujer en el goce paralelo de deberes y derechos comunes a todo ser humano que trabaja, y ha muerto la hora de la mujer compañera ocasional y colaboradora ínfima. Ha llegado, en síntesis, la hora de la mujer argentina redimida del tutelaje social, y ha muerto la hora de la mujer relegada a la más precaria tangencia con el verdadero mundo dinámico de la vida moderna”.

 

*La autora es estudiante de Comunicación Social, militante, feminista y twittera en sus (grandes) tiempos libres. Ella se define en menos de 140 caracteres como “Siempre twitera, nunca intwitera”.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: