ENSAYO SOBRE LA SORDERA COLECTIVA

Accesibilidad de información para personas sordas en tiempo de pandemia

Por Erica Labegueríe

A veces la cercanía a determinadas realidades nos agudiza la mirada y nos madura la empatía. Nos moviliza la pregunta y nos acerca saberes. Eso me pasó estos últimos días respecto del acceso de las personas sordas a la información, sin serlo yo, pero al estar en contacto cotidiano con quienes lo son, y poder intercambiar sensaciones y visiones al respecto, pude elaborar esta humilde opinión, que decidí acercarla a quien desee tomarla. 

En tiempos en que la virtualidad todo lo inunda con una apariencia de accesibilidad incuestionable, lo cierto es que, las brechas comunicacionales están ahí, se agudizan y proliferan a ritmos de desaciertos, escasez o implementaciones de opciones homogéneas para poblaciones que no tienen las mismas necesidades. 

Los debates inconclusos, las reivindicaciones expuestas, los avances que se han aplicado a costo de años y mucho esfuerzo por la comunidad de sordos y sordas de argentina, se entremezclan hoy en un escenario particular de complejidad e incertidumbre, al que no siempre se responde con criterio de inclusión. 

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Imagen: Hindrik Sijens

Muchas personas pudimos escuchar. el sábado pasado, la conferencia que el presidente de la Nación brindó para informar sobre los nuevos alcances de la medida de aislamiento preventivo obligatorio, y la evolución de los efectos obtenidos a partir de su aplicación. Para quienes pudimos verla, los detalles de la información fueron explicados incluso con una presentación que graficaba la curva y los datos en relación a ella, para quienes no escuchan, el extremo inferior derecho de la pantalla era central, dado que la interpretación en lengua de señas argentina se brindaba allí por una intérprete oficial. Sin embargo en muchos canales se obstruyó total o parcialmente el recuadro que garantizaba la accesibilidad informativa para personas no oyentes, con los denominados graf o rótulos. 

Lo que sucedió ayer es un mero ejemplo simbólico de lo que sucede a diario en innumerables esferas. La política de barbijos por ejemplo, es una política de cuidado sanitario que ha sido muy cuestionada en los últimos días por diversas personas sordas al considerarla entorpecedora para su comunicación. Al respecto, los ensayos sobre barbijos caseros con transparencia aparecieron como la solución a la problemática. Lo cierto es que existe una diversidad que debe contemplarse para garantizar la inclusión y la accesibilidad, quizá sea necesario complejizar la visión para motivar acciones más integrales y efectivas, entendiendo además que la homologación de este tipo de herramientas incluye a la esfera sanitaria. Ya que por supuesto hay numerosos profesionales trabajando en ella. 

Existen personas sordas a las que el acompañamiento labial puede serles útil, y otras que no pueden seguir un hilo comunicacional a través de ella, hay personas a quienes el español escrito puede resultarles de utilidad y otras a las que no. La lengua de señas es fundamental porque es la lengua natural de las personas sordas. En tal sentido, pareciera que la vulneración de derechos está a la vuelta de la esquina en un país que no cuenta con suficientes intérpretes en la esfera del Estado, que no ha dispuesto obligatoria la enseñanza de LSA en las escuelas, y que muchas veces la legislación vigente (como la que regula a medios de comunicación), queda en una teoría muy alejada de la práctica. 

Pensemos, para concluir este hilo reflexivo, en las muchas dificultades de acceso comunicacional al que personas oyentes han llegado como consecuencia de esta pandemia, y proyectemos la empatía un poco más allá para trasladarla a personas sordas. El llamado para solicitar un turno de urgencia, una emergencia, una denuncia de violencia de género por ejemplo, la asistencia a una clase virtual, la comprensión de un formulario para solicitar recursos o habilitar movilidad, queda muchas veces librado a la fortuna de encontrarse con ayuda que posibilite la interpretación necesaria y contar los recursos para poder hacerlo. 

Esta reflexión trasciende a la pandemia, pero la contiene como una época en la que vincularnos nos interpela, y la comunicación es central para abordar a respuestas y acciones que contemplen la mayor integralidad, para propiciar efectividad y acierto en el largo camino que implica la consolidación de una sociedad más justa e inclusiva. 

Estos trazos de reflexión no me arrogan el derecho de escribir en nombre de las necesidades de la comunidad sorda, son tan solo la expresión de un profundo sentimiento de hermandad y un deseo imperante de justicia. 

Sobre la autora

Erica es hermana de una sobreviviente del Próvolo y miembro del Colectivo para la Restitución de Derechos a Sobrevivientes del Próvolo de Mendoza. A su vez, es enemiga natural de lxs sociólogxs como buena estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública.