LES NOCTURNES

Por Facundo Maldonado

“Les nocturnes un día dominaremos el mundo.

Entraremos a sus hogares, y con la guardia baja mientras duermen serán obliterados.
Dense por advertidos.
No lo olviden.
No se descuiden.
Traben sus puertas.
Tengan miedo, la noche es nuestra mejor arma. Seremos cientos amparados por la oscuridad y no vacilaremos en lastimar a los que yacen en las manos de ese sueño comprado.
Sepan esto, no nos consideramos humanos.

Así fue como las razas nocturnas se congregaron:

Una a una fueron llegando desde el vacío de la noche a la tibieza de la luz fría, se arrimaron al brillo gélido, a la oscuridad crepitante, a las entrañas de la noche. Se acercaron porque esas horas son heladas y largas. Gestaron en sus mentes sueños de futuro. Contaron sus historias y lamieron sus heridas. Un círculo de brujas siempre eterno. Elementales enfermos de vida. Desaparecidos y bienaventurados transeúntes. Monstruos sin nombre ni rostro. Se tomaron las manos y cantaron canciones, entonaron melodías añejas, enrarecidas por el paso del tiempo. Como magma que fluye por las venas desparramado por el piso, los fuegos fatuos avivados bailaron. Se juntaron y se rechazaron. Cambiando la noche por el día, el abrazo de la oscuridad por el brillo del sol dorado. Se esparcieron, se burlaron, gritaron. Gritaron lamentos que alguna vez fueron nombres errantes, construyeron un altar con el dolor de sus almas, se pasearon petulantes en sus trajes mortales, imperfectos, con altivez, orgullosos de sus magulladuras y moretones, de las cicatrices y de las manchas en su piel. Se mofaron de los durmientes. Respiraron naturaleza, la añoraron, la acariciaron, para luego dormir en colchones de hojas y olvidarla. Por la mañana, simplemente, se saludaron y se esfumaron como bruma, después, solo quedó el silencio de las tumbas calladas y el piso tibio en sus almas.

Así está escrito en el libro de las sombras.
Los que viven de día no saben ver en la oscuridad. Los acecharemos. Aplastaremos sus cabezas, su pensamiento. Ahogaremos sus suspiros con almohadas de pluma. Se apagará ese sueño monótono y reinaremos. La noche será el nuevo día, el sol será nuestra oscuridad y ustedes serán los parias de este nuevo mundo”.

Esto estaba pegado en un poste de luz, lo transcribí y hoy lo comparto. Al parecer la noche está llena de horrores, la gente tiene graves problemas para dormir y no me parece raro en los tiempos que corren. Entre otras cosas, si ven a alguien encapuchado, con pegamento y papeles en mano en la calle, no se acerquen, puede hacerles daño, aunque la noche sea linda, aunque no los estén amenazando. Quizás lo peor que pueda pasar es que les reconozca, les acepte como par y los deje marchar. 

*Otros textos del autor pueden leerse en su página: https://maddummyblog.wordpress.com/